viernes, 27 de marzo de 2026

Pulse (Kyoshi Kurosawa, Japón 2001) - Nos atraparán en el silencio de nuestra soledad

Hace un tiempo leí el excelente libro de Colette Balmain Introduction to Japanese Horror Film. Ahí se explica que el cine japonés ha funcionado como una suerte de catarsis de los sucesos que han marcado su historia reciente. El ejemplo más obvio puede ser el de Godzila / Gojira (1954), monstruo que emerge del mar y amenaza con destruir Japón del mismo modo en que Estados Unidos y las bombas atómicas lo hicieron nueve años antes. Si aceptamos esta premisa -y no hay motivos para desconfiar de ella si leemos con atención el trabajo de Balmain- podemos analizar el cine de terror / horror japonés desde el punto de vista de quién desea entender cuáles son los miedos o los traumas de la sociedad japonesa en un período o momento determinado.

Por lo tanto, si Gojira representaba la amenaza nuclear y Ugetzu (1953) la ocupación norteamericana que finalizaba solo un año antes, es posible afirmar que una de las improntas del cine japonés de finales del siglo pasado e inicios del presente es la de la amenaza que representa la tecnología, particularmente la telefonía móvil e internet. De esos años tenemos películas que van desde Pulse hasta Ringu (1998) y desde One missed call (2004) hasta Suicide Club (2002) o Premonition (2004). Sin embargo no se trata de una crítica a la tecnología per se sino que la misma parece surgir como resultado de la cosmovisión folclórica y religiosa japonesa. Para explicar mejor esto, propongo hacer un recorrido a propósito de Pulse y, ya que estamos, para hacer un análisis del film.



miércoles, 25 de marzo de 2026

Kisaragi Station (Jirô Nagae, 2022, Japón)

Esta película parte de un mito popular urbano de Japón: la de que si uno realiza varias veces un determinado recorrido en un tren, a una hora determinada, aparece una estación que no figura en los mapas. La estación de Kisaragi se encuentra en un lugar que no podemos conocer y todo lo que ocurre allí se encuentra alterado: el tiempo, las percepciones y la capacidad de distinguir qué de lo que nos rodea es real o no.




martes, 24 de marzo de 2026

Hansel y Gretel (Yim Pil-sung, Corea 2007)

Tuve la oportunidad de ver este film que ya tiene algunos años y debo decir que he disfrutado mucho del film por dos razones particulares: el tratamiento estético y de que no se trate de una replica del cuento que todos conocemos.


jueves, 12 de marzo de 2026

The Exit 8 - 8-ban deguchi (Genki Kawamura, Japón 2026)

 Tres cuestiones antes de comenzar. Definitivamente tenemos un film que juega con nuestros nervios y ansiedades. Si eres de esas personas que no soportan las escenas -y las lógicas- claustrofóbicas, probablemente sufras a Exit 8. La otra cuestión es que se trata de un film sutil y, en este sentido, me iré un poco por las ramas aunque no agotaré, ni de cerca, lo que podría decirse sobre la película que tenemos aquí. Finalmente, hay que aclarar que realmente no se trata de un film de terror/horror sino más de un thriller psicológico. Ahora sí, comencemos. 



lunes, 9 de marzo de 2026

Ataque 13 (Taweewat Wantha, Tailandia 2025)

 Nos volvemos a encontrar con la temática del bullying y, en algún otro post dedicado a reflexionar sobre estos temas, deberíamos hacer el ejercicio de pensar cuántas películas giran sobre este problema. Como sea, en esta sección solo le dedicaré unas pocas líneas para dejar mi impresión luego de verla.

martes, 3 de marzo de 2026

Susurros Mortales (Taweewat Wantha, Tailandia 2023) - O... deseo que no reencarnes nunca


Susurros mortales es una de esas películas sobre espíritus y posesiones. Nada nuevo, cierto, pero hay que decir que muchos son los puntos que hacen de este film algo sumamente recomendable y con aportes de originalidad.

Comenzaré diciendo que las ambientaciones de las películas Tailandesas son, en general, muy buenas y Susurros Mortales no es la excepción.


domingo, 30 de marzo de 2025

Filosofía y Religión en el Cine de Terror Oriental - Espíritus y algo más

    La intención es explicar resumidamente las razones filosóficas y religiosas que están detrás de la mayoría de las películas de terror orientales. Tanto si pensamos en clásicos como Ringu, Ju-On o Marebito como si tomamos otras que no son de culto, encontraremos algunos denominadores en común que, básicamente son: espíritus y venganza. Pero, ¿de dónde viene esto?