Tuve la oportunidad de ver este film que ya tiene algunos años y debo decir que he disfrutado mucho del film por dos razones particulares: el tratamiento estético y de que no se trate de una replica del cuento que todos conocemos.
Desde lo visual la película logra relatar lo que muchas veces los actores no dicen. Pequeños gestos, miradas ansiosas y, muy especialmente, una atmósfera de cuento de hadas en la que todo el tiempo sentimos que algo no está bien... y que las cosas irán aún peor. El clima asfixiante de la decoración de la cabaña, mesas en la que desbordan las bandejas con confituras combinadas con escenas en las que los niños logran realmente inquietarnos.
La historia logra ser original al no replicar lo que ya sabemos sobre los hermanitos perdidos en el bosque. Aquí hay un giro: los que se han perdido son los adultos mientras que los tres niños son quienes manejan los hilos de la historia de quienes llegan hasta su cabaña. No se trata tampoco de un desarrollo lineal de la trama, habrá giros y la historia cobrará una densidad que la volverá interesante y le aportará un componente más profundo de lo que podemos imaginar al inicio del film (no habrá spoilers aquí porque no necesitamos explicar nada más que lo ya dicho).



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