Tres cuestiones antes de comenzar. Definitivamente tenemos un film que juega con nuestros nervios y ansiedades. Si eres de esas personas que no soportan las escenas -y las lógicas- claustrofóbicas, probablemente sufras a Exit 8. La otra cuestión es que se trata de un film sutil y, en este sentido, me iré un poco por las ramas aunque no agotaré, ni de cerca, lo que podría decirse sobre la película que tenemos aquí. Finalmente, hay que aclarar que realmente no se trata de un film de terror/horror sino más de un thriller psicológico. Ahora sí, comencemos.
No es la primera vez que nos encontramos con películas que plantean un bucle temporal. Pero Exit 8 plantea algo diferente: un recorrido por los pasillos del subte de Tokio en la que no hay salida y el recorrido nos obliga a pasar una y otra vez por el mismo lugar. Es un bucle espacial en donde el tiempo avanza, el protagonista sabe que va a llegar tarde a donde sea que estaba yendo pero los pasillos doblan una, dos, tres veces y él se encuentra nuevamente frente al cartel que anuncia la salida (número 8). La soledad vuelve el recorrido de los azulejos blancos aún más asfixiante y el eco de los pasos aumenta la sensación de paranoia. Veamos, sin spoilers, cómo se desarrolla el argumento.
El hombre perdido (The Lost Man, nuestro protagonista) se encuentra en una especie de laberinto en el que se rinde tributo al genial Escher (el de las escaleras que no conducen a ningún lugar o la cinta de Moebius con las hormigas). Si no sabes a qué me refiero, aquí hay dos ejemplos de la obra de Escher. Esto ya nos dice mucho, espacios paradójicos en dónde no sabemos cuál es la salida y la mera repetición se transforma rápidamente en desesperación.
Y aquí una de las genialidades de Exit 8: hay una salida pero para encontrarla el protagonista debe identificar "anomalías" que se le van a presentar cada vez que realice el recorrido. Por cada anomalía identificada subirá un nivel y así, si llega a la octava, la salida estará allí... Pero... si no detecta una anomalía o la confunde volverá a comenzar desde cero. ¿Te imaginas la propuesta? ¿Serías capaz de detectar un cambio mínimo en una pared o una puerta? ¿En el orden en el que las luces están dispuestas? Eso me hace preguntarme en cuántas veces pasamos por el mismo lugar sin prestar realmente atención a lo que está delante nuestro. Y esta es la propuesta central de Exit 8 aunque hay más.
El hombre perdido descubre rápidamente que no está del todo solo. En cada recorrido, cuando llega exactamente a un determinado lugar del pasillo, un hombre camina en dirección contraria a él. Parece no verlo ni notar la repetición... No diré más por si aún no han visto la película pero, sin dudas, este es uno de los elementos que le agregan condimento y enriquecen una historia que parece, en principio, muy simple pero no lo es.
En términos generales se trata de una película muy interesante, la he disfrutado mucho y logró que yo mismo me proponga encontrar las "anomalías" en la medida que las rondas se sucedían. También me ha gustado la forma en la que fue filmada, hay varios minutos en los que se utiliza el POV (punto de vista del protagonista) y el efecto es muy bueno con posibles consecuencias para el análisis posterior (en la parte con spoilers digo algo sobre esto). Tanto así que me ha llevado a preguntarme si la gente que comúnmente vemos deambular en los pasillos de una estación de subte puede, si nos abstraemos lo suficiente, ser lo suficientemente inquietante como para cortarnos la respiración. En Exit 8 lo es, una simple escena cotidiana logra aquí ser perturbadora. Otro logro.
Ya desde una reflexión más general (CUIDADO, aquí hay spoiler) podría pensarse que la crítica a la sociedad es la que, en realidad, guía la trama de la película. La forma en la que transcurrimos las ciudades, nuestro día a día, el lugar que ocupan en nuestras sociedades los niños y el aislamiento son algunas de las cuestiones que aparecen explícitamente en el film. De manera particular también aparece la cuestión que se le plantea al protagonista al inicio del relato: la decisión -o no- de ser padre. De alguna manera podría pensarse que toda la película gira, en realidad, en torno a la paternidad y lo increíble es que esto no afecta para nada a la propuesta de Exit 8 como película que logra inquietarnos. ¿Es el bucle en el que se encuentra el protagonista sólo un laberinto mental en el que busca dar respuesta a la pregunta de su ex-novia? Soy de los que odian cuando una película termina con el despertar del mal sueño del personaje principal y por eso me atrevo a decir que la propuesta de Exit 8 supera sin problemas este recurso aunque al mismo tiempo nos deje planteada la pregunta de si lo que vemos a lo largo del film realmente sucedió o solo ocurrió en su mente. En todo caso, los minutos iniciales en modo POV nos invitan a pensar en esta posibilidad, ¿o acaso, cuando estamos muy ensimismados pensando algo serio, no caminamos sin darnos cuenta y perdemos la noción del tiempo?
Como sea, Exit 8 logra desesperar, logra sobresaltar y ponernos nerviosos. Si la ven, después comenten qué les pareció.






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