Cracked nos sitúa en ese ámbito rural que tan bien se le da al cine de terror Thai. La muerte de un padre y unas pinturas serán el eje de este film que esconde, como casi todo el cine de terror oriental, una historia de venganza. A pesar de tener muchos elementos conocidos por quienes aman el género, Cracked escapa de la trama clásica del espíritu que busca castigar a quienes le provocaron su desgracia. Algunos de los puntos fuertes (y una flaqueza) son...
Las actuaciones son realmente para destacar. La protagonista desarrolla muy bien su papel y transmite con mucha sensibilidad -por ejemplo- su nerviosismo al estar frente a unos cuadros pintados por su padre. El ama de llaves y la niña acompañan muy bien el desarrollo del film el cual también cuenta con muy buena fotografía.
Algunos aspectos de la trama que merecen destacarse (aquí vienen pequeños spoilers) son que el clásico tópico del problema de la vista de la niña está muy bien explotado. No se trata solo de las imágenes borrosas o de sombras que parecen humanas en escenarios en penumbras sino de ciertos movimientos con los que el director logra generar una tensión muy bien argumentada (si la ven, piensen en esto en la escena de la niña con el pañuelo rojo).
Puede que el final caiga dentro de lo previsible y eso le resta a una película que, en una hora y media, plantea una trama lo suficientemente compleja para sorprender y entretener. Cuidado, Spoiler: Puede que el desenlace de la ama de llaves y del falso restaurador suenen a cliché pero, de todas formas, los puntos fuertes de Cracked se imponen y hacen que el film sea recomendable para un sábado a la noche o un domingo de lluvia.



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